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lunes, 14 de junio de 2010

23º 26´17" (día cuatro): Holanda y sus destellos; Italia y sus intenciones

Llegó el cuarto día, y con él, la presentación de dos selecciones candidatas. Con estilos contrapuestos, presentes y obligaciones diferentes, Holanda e Italia pusieron sobre la mesa sus primeras cartas y dejaron en claro sus ideales, virtudes y defectos.

La nueva oranje de Van Marwijk

Holanda llegó a Sudáfrica inmersa en cambios. Tras su decepcionante eliminación en la Eurocopa 2008 luego de maravillar en la primera fase, era hora de cambiar. El encargado: Bert Van Marwijk. El ex entrenador del último gran Feyenoord retocó algunas improntas tulipanes que parecían intocables desde la época de Cruyff jugador. Suprimió el 4-3-3 para adoptar el esquema de moda: 4-2-3-1, con dos volantes mixtos, una línea de tres por delante para crear juego y un único punta referencia.

El debut ante Dinamarca fue satisfactorio en cuanto al resultado, pero no tanto en referencia al juego. Personalmente esperaba ver a una Holanda arrolladora desde el principio, más aún teniendo en cuenta los rivales de su grupo. Con dos partidos restantes, podemos sacar algunas conclusiones:

- Van Bommel / De Jong: el hombre del Bayern nunca ha sido santo de mi devoción, pero debo reconocer que a la par de ganar experiencia también ha sumado recursos a su juego. Es un futbolista pensante, con pausa y a la vez muy llegador por el centro. De Jong hace ‘el juego sucio’, recorre más terreno para recuperar la posesión, no es tan claro con el balón en los pies pero cumple con su papel al pie de la letra. En resumen, una pareja que se complementa de gran manera.

- Generación de juego: Sneijder y Van der Vaart hacen de nexo entre los pivotes y el delantero referencia. El enlace del Inter, que llega de una temporada soberbia, no participó demasiado en el juego, debe buscar su verdadera posición para pesar como igual que en su club. El hombre del Madrid, de gran sprint final con su equipo, suma con su calidad, pero la banda no es su hábitat natural.

- Los nuevos extremos y el ‘9’: Por derecha, Kuyt aportó su habitual esfuerzo y trabajo, como acostumbra en el Liverpool. Holanda sin Robben pierde profundidad, sorpresa, desequilibrio. Eljero Elia es un hombre a seguir. Extremo puro, muy cómodo a pierna cambiada, dotado de una habilidad tremenda, cambió el partido con su ingreso. Desniveló por la banda y participó activamente en el segundo gol. Fue una de las notas destacables del partido, es un chico para seguir muy de cerca.

A tener en cuenta: las continuas salidas por banda derecha de Van der Wiel y el resto de la defensa, la zona más floja del equipo.

La campeona del mundo y sus nuevas piezas

Cambió el equipo, el sistema, los nombres, pero la idea se mantiene. Una férrea defensa, un hombre pensante en el centro del campo, contraataques certeros y dinamita en la delantera.

- La vida sin Pirlo: Montolivo cargó sobre sus hombros la responsabilidad de reemplazar al fino volante del Milan. El resultado fue aceptable, pero nunca optimo. El hombre de la Fiorentina no destaca por su regularidad ni por su carácter. Cuando fue profundo y certero, Italia impuso su idea. Pasaron los minutos y el ‘22’ se fue apagando lentamente, en parte también gracias al certero planteo paraguayo en todas sus líneas.

- El sistema y los volantes ofensivos: Pepe fue una agradable sorpresa. Confieso que era un escéptico de sus cualidades, pero con su velocidad y frescura aportó una solución en banda derecha. Italia es puro empuje, mucho físico y poca calidad. Falta un ‘trescuartista’, un hombre que se encargue de la fantasía. El joven Marchisio, de gran nivel por las bandas o como doble pivote, sufrió por el centro detrás de la única referencia por el centro, Gilardino. Lippi no pudo explotar sus cualidades como llegador.

- El empate y el futuro: la personalidad de De Rossi le dio actitud a un centro del campo con más potencia que cabeza. Con Camoranesi en mal estado y Di Natale suplente, Italia sufrió al no contar con una baza ofensiva confiable. Restan dos rivales de menor entidad, todos sabemos que Italia es otro equipo una vez acabada la fase de grupos.

Honda sentencia a una pobre Camerún

Simple, un mal partido que se decantó para el menos malo. Keisuke Honda, el virtuoso volante del CSKA, marcó el único tanto de una selección asiática muy solvente. La nota del día fue la alineación de Paul Le Guen: Kameni, los dos Song y Emana fuera del equipo, un desubicado Eto’o y una pobre actuación sentenciaron a una selección africana que no pudo demostrar su verdadero potencial.

martes, 16 de marzo de 2010

Mourinho, Eto’o y Stamford como testigo

El mundo es un pañuelo. Su dimensión es tan amplia y la vez tan ínfima que situaciones particulares pueden darse sin ser esperadas. Febrero de 2006 fue la fecha en la que el Chelsea –dirigido por Mourinho- había perdido su último partido en Champions, ante el Barcelona. 21 encuentros pasaron de aquella noche donde Messi comenzaba a escribir su historia como futbolista de elite, donde Del Horno ejercía de carnicero sobre la humanidad del frágil argentino y donde Samuel Eto’o sellaba una implacable victoria para el Barça de Rijkaard, el campeón de esa edición.

Cuatro años han pasado de aquel hito y muchos factores han cambiado, aunque otros no tanto. El ferviente público de Stamford Bridge volvió a sentir el sabor de la derrota europea a manos del entrenador que logró convertir al Chelsea en un equipo temido y respetado. Mourinho nunca dejó de lado su particular forma de ser y sus explosivas declaraciones, pero fue el mismo verdugo esta vez vestido de neroazzurro quien enmudeció semejante coliseo del fútbol moderno con otro gol. Fiel a su palabra, The Special One volvió a salir ileso de tierra blue entre sensaciones encontradas, de eterna felicidad y recuerdos imborrables en su mente codiciosa y ganadora. Un mensaje violento y claro para Abramovich y para toda Europa.

El Inter está en cuartos y el Chelsea quedó fuera en octavos. Como si el escenario no sonara raro desde un principio, el multicampeón italiano decidió matizar semejante declaración con una eliminatoria para el recuerdo, planeada a la perfección por un estratega con mil batallas sobre su lomo. Dos encuentros memorables, donde pudimos apreciar la sabiduría y clase de un entrenador que sabe muy bien lo que hace y la mejor versión de este Inter en muchos años. Para algo lo trajo Moratti, el presidente que desde que asumió tiene la orejona entre ceja y ceja. La lección y el corolario fueron brutales, desde el aspecto táctico hasta el rendimiento individual y colectivo y la suma de goles y resultados en ambos encuentros. La pólvora estaba presente hace tiempo, sólo hacía falta que un experto encendiese la mecha.

Alucinamos en el primer choque con el vertiginoso ritmo de un encuentro de idas y vueltas sin respiro. La inclusión de Balotelli con el resultado a favor hizo estallar en éxtasis a los más acérrimos seguidores del entrenador lusitano. En la vuelta, ya desde antes del pitido inicial nos –me incluyo- enamoramos del planteo de Mou al incluir a Sneijder más tres delanteros, incluso sacrificando al cuasi-fundamental Stankovic. Cuando eres especial, sólo puedes contagiar al resto. El artista de los banquillos se llevó consigo todas las miradas, presiones y cuestionamientos para dejarle la conciencia y la mente bien tranquila a sus dirigidos. El resultado fue tan óptimo que un conjunto históricamente negado en tierras europeos mostró una de sus mejores caras del último lustro.

Dio gusto ver a cada uno de los futbolistas al mando de Mou comprometerse al máximo con sus responsabilidades, luchar cada balón, relevar a los compañeros, dejar hasta la última gota de sudor en el campo. La coordinación fue tal que Julio Cesar casi no se vio exigido en el cotejo de esta noche, donde desde Lucio hasta Milito –y destacando especialmente la labor de Sneijder- el conjunto interista nunca quitó la vista de su objetivo. Polémicas aparte generadas tal vez por el espíritu aún presente de aquella semifinal del Iniestazo, la justicia premio al mejor, al más arriesgado y porque no al más inteligente a la hora de plantear una batalla épica de 180 largos minutos.

Y así fue. Mourinho se retiró nuevamente triunfante, cumplió su cometido y declaró ``ser la persona más feliz del mundo´´. Eto’o, vaya si eres indescifrable Samuel, sacó de la galera una definición precisa para conseguir lo que muy pocos hicieron en un campo prohibido como el ubicado en Fulham road. Se guardó los goles para el momento justo, digno de su destino marcado a fuego en los encuentros de vital importancia. Cuando se discutía sobre su titularidad, el camerunés respondió con su idioma preferido, el del gol. Cuatro años después, con Mourinho triunfante y Eto’o presente en los marcadores, lo ‘único’ que ha cambiado es una simple tendencia. Los octavos de final dejaron de ser el estigma de un grande renacido gracias al toque mágico de un ser diferente, un ser especial llamado José Mourinho.

lunes, 7 de diciembre de 2009

Conclusiones tras 15 jornadas de la Serie A: los candidatos

1) Inter de Milán – 35 puntos

Es el equipo que más goles ha marcado, menos ha recibido y lidera con cuatro puntos de ventaja sobre su escolta. Sin embargo, las sensaciones tras disputarse casi la mitad de la liga italiana no son del todo positivas para los hombres de Mourinho. La derrota en Turín ante la Juve ha vuelto a abrir el debate acerca de las preocupantes falencias de un conjunto que a pesar de los problemas es el monarca absoluto de su país. Principalmente, el problema se centra en la elaboración de juego. Hay un abismo entre la espectacular dupla atacante Milito-Eto’o y los habituales cuatro mediocampistas que suele utilizar el entrenador luso.

Podemos apreciar la clara diferencia de un Inter con Sneijder y un Inter sin el mediopunta holandés, quien aporta la cuota de calidad, el desequilibrio y funciona como un perfecto enlace entre la zona de volantes y la delantera. Veremos cuando el ex Madrid esté a punto si el líder del Calcio puede ratificar su posición en la tabla a base de juego asociado y comprobar que puede ratificar en Europa todo el poderío que demuestra en casa. La próxima parada será ante el Rubin Kazan, bicampeón de Rusia, en el Giuseppe Meazza, donde deberán conseguir los tres puntos para conseguir su pase a octavos de final.

2) Milan – 31 puntos

Pocos preveían –o preveíamos- una recuperación tan contundente por parte del equipo de Leonardo. Los rossoneri han ido escalando posiciones proporcionalmente a la suma de victorias que enumeraron –cinco consecutivas, diez partidos sin conocer la derrota- y el buen funcionamiento en conjunto que demuestran. El técnico brasileño por fin encontró la forma de alinear a sus piezas de lujo para poder salir del pozo en que se encontraban. El 4-3-1-2 se transformó en un 4-2-1-3 con mucha más movilidad. Seedorf se adelantó en el mediocampo, Pato pasó a jugar por derecha, Borriello se ganó el puesto de ‘9’ a base de goles y Ronaldinho volvió al lugar donde brilló en sus gloriosos años vestido de blaugrana, por izquierda, sin tanto desequilibrio individual y en velocidad pero confirmando que su pegada se encuentra intacta.

De los pies de Dinho, la magia en aumento de Pato y la experiencia del mencionado Seedorf el Milán promete dar pelea hasta el final. Por ahora el cuestionadísimo Leonardo ha podido callar la lluvia de críticas en su contra de comienzos de temporada. Aunque eso sí, no comprendo como un futbolista de la calidad de Huntelaar casi no cuenta con posibilidades en el 11 titular. Para los que aún duden de la calidad de tulipán, que se fijen el par de goles que le marcó al Catania, en el 0-2 del pasado fin de semana. Pongan especial atención a la definición del segundo tanto. Un autentico crack desperdiciado.

3) Juventus – 30 puntos

Pienso que no hay mejor envión anímico que vencer al líder en tu campo y recortarle puntos vitales. Más aún si hablamos del mejor equipo de Italia y candidato a llevarse el título por quinta vez consecutiva. El equipo de Ferrara se mostró a la altura del derby y consiguió el triunfo gracias a un buen trabajo de conjunto, orden y sobre todo a una deliciosa jugada más definición del joven Claudio Marchisio, para definir el pleito. Hay que decir que le ha costado bastante ‘arrancar’ a este Juve versión 09/10, que aún se encuentra en gestación. El buen comienzo de Diego se fue diluyendo y no poder contar con Del Piero en gran parte del campeonato ha afectado severamente a las bianconeros. Todavía con dudas Europa, se mantienen firmes en la vanguardia de la Seria A esperando conseguir la tan ansiada regularidad.

Ferrara continúa probando variantes tácticas y sigue sin decantarse por una formación fija. Es un entrenador metódico, estudioso y muy sabio, conoce al máximo a sus rivales y por ahora ha optado por convertir a su equipo en una especie de ‘camaleón’ para adaptarse a las circunstancias y los contrincantes de turno. Lo mejor sin dudas ha sido la adaptación y ratificación en el primer equipo del joven Marchisio. Y no solamente por su precioso tanto del fin de semana, sino por que a pesar de ser diestro y haber ocupado las posiciones de pivote defensivo, doble pivote y hasta volante por derecha, pudo tomarle cariño a la banda zurda y hoy en día es un fijo para el técnico.

Al igual que el caso Huntelaar, sería interesante poder observar más seguido a Giovinco en el campo. Sabido es que con Ranieri el sutil enlace casi no tuvo minutos, y lamentablemente le está sucediendo lo mismo con Ferrara a la cabeza. En cierto punto es entendible. Entre Melo, Marchisio, Tiago, Sissoko y Camoranesi se suelen repartir los cuatro o cinco puestos en el mediocampo. Por ahora, la competencia por un lugar en el 11 es feroz, y el más afectado ha sido claramente el volante de la sub-21 italiana.

martes, 24 de noviembre de 2009

Y la sinfónica volvió a deleitar

Fueron 30 minutos de vértigo, emoción, velocidad, y detalles técnicos para el aplauso. Un autentico viaje a un pasado no muy lejano recordando aquellas noches de exhibición ante el Bayern Munich o el Lyon en el Camp Nou. Y todo este espectáculo en un marco que giró alrededor de la antitesis del contexto donde el Barça del triplete se floreaba ante sus rivales. Por que la previa no era alentadora, por que la gripe A se llevó a Toure y casi también a Abidal, por que la prensa madridista atosigaba a un equipo que no resistía a las comparaciones de con el de la temporada pasada, por que los empates ante Osasuna y Athletic Bilbao pesaban demasiado, por que Messi e Ibrahimovic estaban tocados y por que el domingo el Madrid de los millones –líder de la Liga- llegará a tierras catalanas con hambre de venganza y sed de revancha.

Media hora de fútbol arte bastó para callar muchas bocas. El conjunto de Guardiola rememoró grandes momentos de aquel rodillo edición 08/09. Y todo este merito sin contar con su dúo dinámico en la ofensiva, las dos bazas principales para abrir los partidos que se antojan complicados. Hoy, a falta de Leo e Ibra, la sinfónica deleitó con otros grandes intérpretes. Piqué abrió una lata caliente con una arremetida que le otorgó al Barça una prematura tranquilidad para llevar el pleito hacia el terreno donde más cómodo se siente. Las cuerdas las movió Iniesta –y eso que sigue sin estar fino del todo-, un Don Andrés recostado por derecha que con sus regates marca registrada y su clarividencia comenzó a decantar un duelo que al ir pasando los minutos se convertía en monologo. Los instrumentos de viento fueron Alves y Pedrito. La velocidad de este par –uno por cada banda- fue vital y su combinación en el segundo gol fue una oda al fútbol colectivo.

No nos olvidemos de la percusión y de los tambores africanos de un Keita cuyo rendimiento no parece tener techo, futbolista fundamental en lo que va de temporada y que claramente dejará un hueco difícil de llenar en su partida a la Copa África. Pero ninguna orquesta podría funcionar sin su director. Figura repetida, viejo conocido, nuevamente Xavi Hernández asombró –si es que todavía es posible- con su intachable capacidad de comando. Líder y protagonista principal, su visión y simpleza fueron las mejores armas con las que cuenta el hombre de Tarrasa y el equipo culé. Sus pelotas frontales y cambios de frente le otorgaron a sus compañeros una cantidad incalculable de variantes en ofensiva, llevadas perfectamente a la práctica sobre todo en la primera parte, fiel reflejo del paradigma Guardiola.

Las ausencias no pesaron por el lado local, pero un pobre Inter de Mourinho extrañó horrores a su hombre fundamental en el mediocampo. El entrenador luso no cuenta con un jugador de las mismas características para reemplazar al fino Wesley Sneijder, hasta me atrevería a decir que el mejor Stankovic sigue estando por debajo de la fineza del mediopunta formado en el Ajax. La apuesta por una zona de volantes combativa y una dupla de ataque potente y peligrosa a la contra se derribó con el tempranero tanto blaugrana, tanto como las ilusiones interistas al termino de los 45 minutos iniciales. El segundo tiempo fue testigo de la usual catarsis de José y sus frenéticas modificaciones. Muntari no sumó nada nuevo y el ingresó de Balotteli se demoró prácticamente 25 minutos, donde además el sacrificado fue el mencionado Dejan, partiendo definitivamente al equipo en dos y entregando con moño el centro del campo a los anfitriones.

Volvió el rodillo que encandiló los ojos de todo el mundo, por lo menos durante una media hora brillante donde la calidad diferencial de un equipo acabó sometiendo a un pobre conjunto que en su país es monarca absoluto. Guardiola y sus dirigidos pudieron sacar adelante un encuentro a priori complicado sin la necesidad de utilizar la artillería pesada. Una gran manera de calentar motores para el choque de domingo, ese clásico que promete ser apasionante, y donde el Barça hoy ha dado un anticipo de lo que el Madrid tendrá que prevenirse.

sábado, 17 de octubre de 2009

Una lección de simplicidad y contundencia

Ver al Inter sumar de tres en tres en la Serie A no llama la atención en lo más mínimo. Ahora, visitar al Genoa en su campo, marcar cinco goles sin tu par de delanteros estrella y anular completamente a uno de los equipos protagonistas en la vanguardia del campeonato es algo que no puede pasarse por alto. Por primera vez en lo que va de la temporada –esta, y tal vez la pasada- el Inter ha jugado realmente bien, marcó un partido sin fallas y con poco para reprocharle al actual campeón de Italia. Un autentico show ofensivo del conjunto nerroazzurro que acabó llevándose muchísimo más de lo que esperaba en un campo usualmente hostil para los visitantes, y todo esto ratificado por un encuentro excelente donde la simplicidad y la contundencia fueron las bases de una inédita goleada.

Pero dejemos de lado los elogios vacíos, pasemos a destacar a los verdaderos artífices del triunfo. A priori, el 11 de Mourinho podría parecer algo rácano y poco ambicioso, pero sin esperarlo –en la previa el técnico había declarado que esperaba un ‘dialogo’ y no un monologo- el ex entrenador del Chelsea acabó encontrando ese funcionamiento que tanto añoraba para su equipo. Al habitual rombo del centro en el centro del campo se le sumó otro mediocampista para dejar sólo a Balotelli en punta. De esta manera, con la combinación entre Sneijder y Stankovic –hoy más adelantado que de costumbre- el Inter ‘perdió’ pegada pero sumó volumen de juego a su ofensiva. Sin Milito y sin Eto’o, el ‘45’ volvió a ocupar un lugar en la delantera, esta vez en solitario, para culminar ese 4-3-2-1 que acabó liquidando a un Genoa perdido y sin ideas. Ideas hoy le sobraron al Inter, con un inconmensurable Wesley y un iluminado Dejan detrás de Súper Mario, siempre polémico y molesto con los rivales, pero aportando en contrapartida un gol que dejó en evidencia todas sus cualidades.

Lo dijimos, espectacular el ex volante creativo del Madrid, preciso a la hora de atacar por el centro, letal con sus pases en profundidad y vital a la hora de arrastrar las marcas de un mediocampo genovés que nunca pudo complementar una defensa de tres hombres atónita ante la movilidad del juvenil delantero interista. El gol de Cambiasso casi desde el vestuario marcó una tendencia que se repetiría a lo largo del cotejo, Balotelli estiró distancias y Stankovic desniveló en la agonía de la primera mitad con un gol de más de 50 metros, esos tantos que desmoralizan a cualquier rival. Primera derrota de los dirigidos por Gasperini en casa en lo que va de la temporada, tomando en cuenta la liga local y la Europa League. Pienso que el técnico necesita evitar el abuso de las rotaciones para que su equipo pueda afirmarse, ya que a pesar de contar con una amplia plantilla es fundamental formar una base para afrontar con seriedad ambas competiciones.

Este Inter versión 09/10 sigue generando las mismas incógnitas que su predecesor. Llama la atención ver a un equipo que ante la ausencia de sus dupla atacante golee y domine a un rival siempre a tener en cuenta cuando se lo tiene enfrente. Por esta semana, el Inter y Mourinho pueden respirar tranquilos, aunque seguramente conserven la serenidad al ver que salvo la Sampdoria ningún equipo ha sido capaz de ponerlo en verdaderos aprietos, por ahora…

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