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domingo, 11 de julio de 2010

España y un premio Mundial

Fútbol de traje y corbata. Felicidades España, ganó el mejor... y también ganó el fútbol.

martes, 15 de junio de 2010

23º 26´17" (día cinco): Maicon le muestra el camino a Brasil

Toca repaso rápido tras un día plagado de trabajo.

Eslovaquia fue masoquista

Ricki Herbert no debe poder dormir. Estará pensando como su equipo pudo dejarse empatar un partido muy favorable ante la autentica cenicienta del Mundial. Los eslovacos dejaron buenos detalles, pero nunca sentenciaron. Nueva Zelanda ha hecho historia nuevamente.

- Los detalles de Vladimir Weiss tercero: con su abuelo ex futbolista de Checoslovaquia, al igual que su padre, otro ex jugador, destacado técnico en su país y hoy entrenador del seleccionado, se podría decir que Vladimir Weiss tercero tiene la titularidad servida en bandeja. Pero este chico de endiablada gambeta demuestra incluso ser el mejor jugador de su equipo –el más importante sigue siendo Hamsik-. Hoy el prodigio futbolista del Manchester City nos dejó algunos fragmentos de todo el fútbol que lleva dentro. Nos quedamos con ganas de ver más a Miroslav Stoch, campeón del fútbol holandés que continuará su carrera en el Fenerbahce. Esperemos que su fútbol no se extravíe por esas tierras.

El letargo portugués parece eterno

El remate al palo de Ronaldo a poco tiempo de comenzar el partido resume a esta pobre Portugal. Se espera que su mejor futbolista –el cual no marca un gol con su país hace más de un año- resuelva lo que él y el resto de sus compañeros no puede generar: un aceptable funcionamiento colectivo. Costa de Marfil dominó casi en su totalidad un partido que no pudo rematar por la ineficacia de sus hombres en la zona crucial, a metros del arco custodiado por Eduardo.

- Gervinho confirma su crecimiento: destacó en el Le Mans, dio sus primeros pasos en la selección, fue figura en los Juegos Olímpicos de Beijing 2008 y pasó a un equipo reconocido por su fútbol vistoso y ofensivo. Hoy el joven delantero del Lille fue el futbolista más determinante de su equipo con sus peligrosas llegadas por banda izquierda. Paulo Ferreira aún lo está buscando, toca mejorar en la definición de las jugadas, todavía falta ser certeros en el lugar del campo donde los partidos suelen definirse.

No hay excusas para Brasil

Ni la pelota, ni las vuvuzelas, ni el campo, el frío o el rival. Brasil siempre cumple, aunque su debut no haya sido tan accesible como (se) esperaba. Maicon y Robinho fueron los puntos altos; Elano el hombre del partido con un gol y una buena asistencia. El equipo de Dunga volvió a ser un ejemplo de practicidad ante un rival que hizo de la defensa su mejor arma. Por fortuna, su soberbio lateral derecho fue una vez más el principal responsable de abrir un partido con destino de tablas.

- Un primer tiempo para el recuerdo: está bien, resulta difícil destacar a un equipo que con cinco defensas se atrinchera en su arco para conservar un resultado y lastimar de contraataque; pero, ¿alguien se esperaba un planteo tan bien realizado por un equipo semidesconocido? No lo creo, lástima que su fortaleza se disolvió tras el descanso. Corea del Norte fue un equipo veloz, inteligente y criterioso. Jong Tae-Se pudo destacar a pesar de su extrema soledad en la ofensiva. Claramente es un futbolista diferente al resto de sus compañeros.

lunes, 14 de junio de 2010

23º 26´17" (día cuatro): Holanda y sus destellos; Italia y sus intenciones

Llegó el cuarto día, y con él, la presentación de dos selecciones candidatas. Con estilos contrapuestos, presentes y obligaciones diferentes, Holanda e Italia pusieron sobre la mesa sus primeras cartas y dejaron en claro sus ideales, virtudes y defectos.

La nueva oranje de Van Marwijk

Holanda llegó a Sudáfrica inmersa en cambios. Tras su decepcionante eliminación en la Eurocopa 2008 luego de maravillar en la primera fase, era hora de cambiar. El encargado: Bert Van Marwijk. El ex entrenador del último gran Feyenoord retocó algunas improntas tulipanes que parecían intocables desde la época de Cruyff jugador. Suprimió el 4-3-3 para adoptar el esquema de moda: 4-2-3-1, con dos volantes mixtos, una línea de tres por delante para crear juego y un único punta referencia.

El debut ante Dinamarca fue satisfactorio en cuanto al resultado, pero no tanto en referencia al juego. Personalmente esperaba ver a una Holanda arrolladora desde el principio, más aún teniendo en cuenta los rivales de su grupo. Con dos partidos restantes, podemos sacar algunas conclusiones:

- Van Bommel / De Jong: el hombre del Bayern nunca ha sido santo de mi devoción, pero debo reconocer que a la par de ganar experiencia también ha sumado recursos a su juego. Es un futbolista pensante, con pausa y a la vez muy llegador por el centro. De Jong hace ‘el juego sucio’, recorre más terreno para recuperar la posesión, no es tan claro con el balón en los pies pero cumple con su papel al pie de la letra. En resumen, una pareja que se complementa de gran manera.

- Generación de juego: Sneijder y Van der Vaart hacen de nexo entre los pivotes y el delantero referencia. El enlace del Inter, que llega de una temporada soberbia, no participó demasiado en el juego, debe buscar su verdadera posición para pesar como igual que en su club. El hombre del Madrid, de gran sprint final con su equipo, suma con su calidad, pero la banda no es su hábitat natural.

- Los nuevos extremos y el ‘9’: Por derecha, Kuyt aportó su habitual esfuerzo y trabajo, como acostumbra en el Liverpool. Holanda sin Robben pierde profundidad, sorpresa, desequilibrio. Eljero Elia es un hombre a seguir. Extremo puro, muy cómodo a pierna cambiada, dotado de una habilidad tremenda, cambió el partido con su ingreso. Desniveló por la banda y participó activamente en el segundo gol. Fue una de las notas destacables del partido, es un chico para seguir muy de cerca.

A tener en cuenta: las continuas salidas por banda derecha de Van der Wiel y el resto de la defensa, la zona más floja del equipo.

La campeona del mundo y sus nuevas piezas

Cambió el equipo, el sistema, los nombres, pero la idea se mantiene. Una férrea defensa, un hombre pensante en el centro del campo, contraataques certeros y dinamita en la delantera.

- La vida sin Pirlo: Montolivo cargó sobre sus hombros la responsabilidad de reemplazar al fino volante del Milan. El resultado fue aceptable, pero nunca optimo. El hombre de la Fiorentina no destaca por su regularidad ni por su carácter. Cuando fue profundo y certero, Italia impuso su idea. Pasaron los minutos y el ‘22’ se fue apagando lentamente, en parte también gracias al certero planteo paraguayo en todas sus líneas.

- El sistema y los volantes ofensivos: Pepe fue una agradable sorpresa. Confieso que era un escéptico de sus cualidades, pero con su velocidad y frescura aportó una solución en banda derecha. Italia es puro empuje, mucho físico y poca calidad. Falta un ‘trescuartista’, un hombre que se encargue de la fantasía. El joven Marchisio, de gran nivel por las bandas o como doble pivote, sufrió por el centro detrás de la única referencia por el centro, Gilardino. Lippi no pudo explotar sus cualidades como llegador.

- El empate y el futuro: la personalidad de De Rossi le dio actitud a un centro del campo con más potencia que cabeza. Con Camoranesi en mal estado y Di Natale suplente, Italia sufrió al no contar con una baza ofensiva confiable. Restan dos rivales de menor entidad, todos sabemos que Italia es otro equipo una vez acabada la fase de grupos.

Honda sentencia a una pobre Camerún

Simple, un mal partido que se decantó para el menos malo. Keisuke Honda, el virtuoso volante del CSKA, marcó el único tanto de una selección asiática muy solvente. La nota del día fue la alineación de Paul Le Guen: Kameni, los dos Song y Emana fuera del equipo, un desubicado Eto’o y una pobre actuación sentenciaron a una selección africana que no pudo demostrar su verdadero potencial.

domingo, 13 de junio de 2010

23º 26´17" (día tres): Alemania, el primer oasis mundialista

Leí un comentario bastante interesante por Twitter que me dejó pensando. ‘‘Alemania juega a lo Brasil y Brasil juega a lo Alemania’’. Sin haber podido ver aún a la selección de Dunga, estamos en condiciones de avalar la primera parte de la afirmación. Porque hoy los europeos brillaron y fueron contundentes, su actuación fue rebeldía pura en comparación con los estructurados duelos anteriores. Alemania pide paso y reconocimiento y no le tiembla el pulso a la hora de sacar número para ser incluido en la lista de candidatos a llevarse este Mundial.

Decididamente debemos destacar la labor de Joachim Löw. El hombre no sólo tiene el difícil trabajo de entrenar a una de las selecciones más importantes del mundo, sino que además se preocupa por los aficionados ávidos de fútbol colectivo, dinámico y vistoso –sin dejar de lado el factor competitivo-. Los jóvenes germanos alegran la vista, marcan las diferencias y muestran signos de una madurez envidiable. Chicos como Badstuber, Khedira, Muller, Ozil, entre otros, llevan el peso de representar a su país en la máxima competición a nivel selecciones, y además de cumplir con las expectativas no dejan de lado la búsqueda del arte, de la jugada preparada, del embellecimiento de un deporte que desde el partido inaugural hasta hoy sólo venía dando muestras de conformismo y mezquindad.

Está bien, se podría decir que el combinado australiano no vive sus mejores años y que hoy no ha sido rival para Die Mannschaft, pero estoy seguro que pocos equipos en este Mundial están en condiciones de repeler tanta calidad ofensiva. Creo que muchos desconfiados de la calidad de Mesut Ozil hoy habrán cambiado radicalmente su opinión. En su debut mundialista como titular, el descarado volante del Werder Bremen no dejó dudas que calidad tiene de sobra. Fue eje, conductor y enlace entre el doble pivote y la delantera, manejó los tiempos, se mostró activo e inteligente; la fineza que destila su pierna zurda genera admiración. Que decir si a su lado cuenta con socios equivalentes a sus cualidades.

Thomas Muller, otro que se estrenaba, colmó la banda derecha de desbordes e inteligencia. Casi que reinventó la letal jugada de llegar al fondo y centrar atrás para la llegada del nueve. Completó su noche con una definición digna de un grande en gestación, como lo es el niño mimado de Van Gaal. Lo de Podolski y Klose con la camiseta alemana es un caso aparte. Para ellos no importa el presente en sus equipos y la calidad de sus temporadas. Siempre –y casi sin excepción- son dos puntales con la camiseta teutona. Podrán cambiar las competencias y los partidos, pero los goles siempre corren por cuenta suya. Hay ganas de ver a este equipo contra una selección de jerarquía. Si mantienen el alto nivel en todas sus líneas, serán serios candidatos a levantar el trofeo. Como nunca, como siempre…

- Koren se aprovecha de la epidemia bajo los tres palos

Eslovenia no tuvo un regreso plácido a los Mundiales. Al contrario, se encontró con una Argelia caracterizada por el carácter y el empuje. Belhadj fue el punto alto de los africanos que merecieron pero nunca sentenciaron. El portero Chaouchi falló en un remate del volante Koren y con 10 minutos por disputarse los eslovenos se transformaron en sorprendentes líderes de grupo. Otra hazaña para la historia de este pequeño país.

- Serbia y sus fantasmas

Antic y sus dirigidos todavía no pueden dejar atrás la pésima experiencia que resultó el Mundial 2006. Hoy cayeron ante una Ghana sin Essien, Muntari, Inkoom y Appiah entre sus titulares, pero con un funcionamiento colectivo que invita a ilusionarse. Con su once de gala, los balcánicos tuvieron un pobre rendimiento colectivo que no les alcanzó para arañar aunque sea un empate. Una evitable mano de Kuzmanovic y el buen remate de Gyan hicieron el resto.

sábado, 12 de junio de 2010

23º 26´17" (las claves de Sudáfrica 2010): días uno y dos

No, no estoy loco y si, esto sigue siendo un blog de fútbol. 23º 26´ 17" es la latitud donde está situado uno de los cincos paralelos que atraviesan la tierra. Este, llamado Trópico de Capricornio, pasa a través de varios países, entre ellos Argentina (mi ubicación) y Sudáfrica. La idea no es dar una clase express de Geografía sino denominar a una sección que pretende aportar una visión detallista pero concreta sobre los partidos durante el Mundial. He aquí la primera entrega. Que lo disfruten…

Comenzó la fiesta en el Soccer City con vuvuzelas y sudafricanos como eje denominador. El insoportable y constante sonido de ese bendito invento africano no impidió –por suerte- que tengamos un partido inaugural con muchos alicientes. Fuera del empate final pudimos darnos cuenta de dos cosas: una; los locales prometen dar guerra y dos; los buenos augurios mexicanos se quedaron sólo en promesas.

Parreira sumó su sexto mundial a cuestas y su equipo se mostró muy entusiasta, con mucho dinamismo y ganas para opacar su falta de fútbol. Tshabalala, un volante técnico pero tácticamente desastroso llenó las bocas de gol de la mayoría presente con un zurdazo implacable. México y su orgullo a cuestas lograron igualar para apagar el fuego de las críticas de las que no pudo salvarse Aguirre, su entrenador. Y es que preferir a Oscar Pérez antes que a los implacables Ochoa o Michel tiene delito, aún más teniendo a Guardado o al sorprendente Chicarrito Hernández sentados a su lado y no en el campo. Gio Dos Santos aportó el desequilibrio, Márquez el gol y la defensa mexicana en complicidad con el ataque sudafricano destellos de emoción en un flojo pero vibrante debut mundialista.

De arrojar toda la emoción a la basura se encargaron Uruguay y Francia con un encuentro soporífero. La dinamita de Suárez y Forlán no encontró la chispa necesaria para encenderse, mal acompañados por Ignacio González a sus espaldas y con poca ayuda por parte del planteo conservador de Tabarez. Domenech y su locura no estuvieron al margen. La banda derecha fue un esperpento, con Sagna contenido –pero seguro, como siempre- y con un Govou que ni siquiera pudo justificar su estrafalaria titularidad. Con un Ribery intermitente sin la ayuda de Evra y con un Gourcuff obstinado en marcar un ‘jabulani-gol’, el asunto no podría terminar de otra manera que no fuese con un empate. Ah, si, Nico Lodeiro ingresó y se fue expulsado por dos duras faltas. Si es que hasta los líricos se contagian, paradojas de la vida…

El Grupo B dio inicio con un Corea del Sur – Grecia que dejó en claro las capacidades de ambos conjuntos. Sorprendieron los asiáticos con su veloz juego asociado y sus apariciones individuales. Todo lo contrario por el lado heleno, si hasta se defendieron de manera pésima, toda una tragedia griega. De la mano de Park Ji-Sung que marcó el segundo gol -¿hay algo que el hombre del United no haga bien?- Corea consiguió un vital triunfo.

La emoción se traslado a Johannesburgo con toda la expectativa para ver a la Argentina de Messi… y de Maradona. Por fin pudimos disfrutar de una selección albiceleste ofensiva y con casi todas sus mejores cartas sobre la mesa. Sólo un golazo de Heinze –si, ‘Heinze’ y ‘golazo’ en la misma frase- pudo batir a un inspirado Enyeama. Con Di María desenchufado al igual que Verón, y con Tevez e Higuaín en modo sacrificio ON, apareció la figura de Messi para poner las cosas en su lugar. El brillante portero nigeriano y la floja puntería argentina dejaron corto al marcador. Argentina, con algunas lagunas abajo y arriba, todavía debe mejorar bastante, y no sólo de cara al arco. Material e inventiva sobran. Ah, el ingreso de Odemwingie revolucionó a unas águilas con poco vuelo.

Inglaterra sufrió nuevamente el maleficio bajo sus tres palos, un error clamoroso que le otorgó el gol del empate final a una selección de Estados Unidos que hace tiempo dejó de jugar al soccer. Capello no quiso ser menos que Aguirre y Domenech, sorprendió con Milner por izquierda –un experimento que duró 30 nefastos minutos- y desencajo a la súper dupla Lampard-Gerrard en rol de doble pivote. Por fortuna para los pross un inspirado Steven se combinó con Heskey –en su única aparición útil durante el encuentro- para marcar el primero y plantar bandera por parte de los ingleses. A partir de allí, los protagonistas fueron Altidore, Donovan, Dempsey y… Green. Empate con gusto amargo para una Inglaterra sobrada de empuje y carente de ideas. La solución pensante se llama Gareth Barry, esperemos verlo ante Eslovenia el próximo 18 de junio.

martes, 4 de mayo de 2010

Selecciones europeas mundialistas: Grecia

Con la invaluable colaboración de mi amigo y colega Javi de Prado comenzamos en el blog con los análisis de las selecciones europeas de cara al Mundial de Sudáfrica 2010, centrandonos especialmente en las menos conocidas por el público en general.

Contexto

La selección griega llega tras una irregular fase clasificación para el Mundial en un grupo relativamente fácil (se decía que era el más asequible de todos), en la que perdió el partido clave (contra Suiza, en casa) que le habría dado el liderato y la clasificación directa. Al ser así, tuvo que pasar una repesca contra Ucrania, en la que se vio poco fútbol por parte de los dos equipos, y que concedió a los helenos el honor de entrar en un Mundial, por segunda vez en su historia, tras 1994.

11 ideal (3-4-3)

Chalkias

Papadopoulos - Moras - Kyrgiakos

Vyntra - Katsouranis - Karagounis - Torosidis

Salpigidis - Samaras - Gekas

Un 3-4-3 de clara vocación defensiva, que fácilmente podría ser un 5-4-1, si suponemos que Rehhagel intentará plantar cara a los rivales del grupo. Si no, y sigue con la táctica defensiva que le ha dado la clasificación, el esquema puede mutar en un 11 aún más defensivo.

ACTUALIZACIÓN: la lista de 30 convocados

Análisis del equipo

Se ha ganado a pulso la condición de equipo defensivo, pues, sumada a la mala actuación de la pasada Eurocopa, están la fase de clasificación y la repesca, sobre todo esta última, que le han proporcionado ese estereotipo. Aún así, el equipo ha ganado algo respecto al de la última gran competición europea a nivel de selecciones: Rehhagel ha intentado (que no conseguido) rejuvenecer el equipo, después de las críticas recibidas. La creciente importancia que está consiguiendo Avraam Papadopoulos en la defensa, una de las partes más conservadoras de la selección griega, sumada a la inclusión en algunos onces de Papasthopoulos, aunque no parece que vaya a ir al Mundial, es motivo de esperanza en esta necesaria renovación de la selección helena. Además, también Torosidis y Tziolis parecen perfilarse como serios aspirantes a entrar en el 11 titular de Rehhagel (sobre todo el primero, que ya parece haberse asentado, siendo el segundo un seguro para cuando se retiren Katsouranis y/o Karagounis). La delantera, siempre sujeta a estos jóvenes talentos que tienden a destacar, podría verse afectada por esta juventud en la más que posible convocatoria de Ninis (que aportaría un talento inmenso a una selección falta de ello), la probable convocatoria de Mitroglou y la menos posible de Christodopoulos.

Hablando ya técnicamente, el peso de la selección lo mantienen los veteranos, Chalkias -que se ha revelado como un buen recambio a Nikopolidis- Kyrgiakos, indiscutible a pesar de la mala temporada que está haciendo, Katsouranis, Karagounis e incluso Charisteas. El capitán Karagounis será el que organice el juego, reparta y colabore en la creación, además de marcar algún que otro gol con su notable disparo de falta, y formará la pareja que viene siendo el pilar del equipo junto con Katsouranis. Gekas, en términos de killer, se coloca como la más posible referencia en ataque.

La estrella (Georgios Karagounis)

El capitán del equipo, tras la retirada del legendario Nikopolidis, es el jugador más conocido internacionalmente y, posiblemente, el que mejor visión de juego tenga de toda la lista de Rehhagel. Por eso mismo es un referente en el equipo y toda jugada de ataque pasa por sus pies, ya sean contras, córners, faltas o simples ataques posicionales. Su calidad es proporcional a su importancia en la selección y será el jugador al que habrá que detener si se quiere anular a Grecia.

Jugadores a seguir

- Theofanis Gekas

Todo un referente en la delantera que ya ha demostrado su poderío físico en ligas como la Bundesliga. Es un depredador del área, pero su hábitat no se limita a esa zona, sino que su juego fuera de ella es, quizás, mejor aún. Máximo goleador en la fase clasificación, jugador a seguir, si Grecia juega para ello.

- Konstantinos Katsouranis

Pareja de baile de Karagounis y el perfecto complemento. Hace el trabajo sucio de Karagounis y además sabe sumarse al ataque, usando su potente disparo llegando desde atrás, en lo que es de los mejores de la selección. Sin alardes, pero sin prácticamente fallos, es uno de los baluartes de la selección helena.

Puntos fuertes: son un un bloque y defienden muy bien, aunque para ello necesiten a casi todo el equipo. Jugar contra equipos físicos no es ningún problema para ellos, más bien es todo un punto a favor.

Puntos débiles: si Kyrgiakos no llega al nivel esperado, la defensa puede flaquear demasiado como para aguantarse. Les cuesta hacer goles, pues basan su sistema en la defensa, y odian los juegos rápidos. Si no va Ninis, pierden una de las grandes esperanzas de revolución.

Entrenador (Otto Rehhagel): los hizo campeones de la Eurocopa 2004 y es un técnico con experiencia, además de que tiene a toda la federación a favor, a la espera de lo que haga en el Mundial. Tiene un problema: le está costando mucho renovar el bloque creado.

Pronóstico: con Argentina y Corea del Sur como las favoritas, además de la presencia de Nigeria todo indica que caerán en Primera Ronda.


Grecia y Mundial son dos términos que no han coexistido asiduamente a lo largo de la historia. Apenas una participación mundialista (EEUU 1994, sin puntos ni goles a favor) marca el trayecto de una selección inexperta en esta clase de desafíos, que consiguió los pasajes a Sudáfrica luego de un ajustadísimo repechaje frente a Ucrania. Al límite. La obtención de la Eurocopa en 2004, el hecho futbolístico más sorprendente de los últimos tiempos, le otorgó a Otto Rehhagel la venia para la continuación de un proyecto que se inició en 2001 y que se mantiene vigoroso hasta la actualidad.

El viejo Otto (71) confía en la mixtura de experiencia y juventud, sostenido en una férrea estructura defensiva, factor vital en aquella conquista heroica en Portugal, con apellidos como Avraam Papadopoulos, Sotirios Kyrgiakos, Giourkas Seitaridis, Christos Patsatzoglou y Vasileios Torosidis. Asimismo, el mediocampo planteará batalla con dos históricos como Georgios Karagounis y Konstantinos Katsouranis, del Panathinaikos, mientras que en ofensiva los principales actores son Dimitrios Salpingidis, el veterano Angelos Charisteas, Georgios Samaras y Theofanis Gekas, potentes y con el arco entre ceja y ceja. Equilibrio, rigidez táctica y contraataque como forma de ser serán sus consignas para el próximo Mundial.

viernes, 5 de marzo de 2010

Thierry Henry y el ídolo de Galeano

El partido entre Francia y España el miércoles en Saint Denis me recordó a un episodio particular en una clase de mi facultad el año pasado. La salida entre pitos y abucheos de una de las figuras más emblemáticas del fútbol moderno como lo es Thierry Henry hurgó violentamente en mis pensamientos hasta llegar a una mañana –casualmente, también de miércoles- en la clase de Lenguaje Periodístico. Los análisis profundos de textos y cuentos eran el pan de cada día, y cuando tocó analizar el escrito ‘El ídolo’ de Eduardo Galeano surgió una polémica. Aquí las interesantes palabras del escritor uruguayo:

Y un buen día la diosa del viento besa el pie del hombre, el maltratado, el despreciado pie, y de ese beso nace el ídolo del fútbol. Nace en cuna de paja y choza de lata y viene al mundo abrazado a una pelota. Desde que aprende a caminar, sabe jugar. En sus años tempranos alegra los potreros, juega que te juega en los andurriales de los suburbios hasta que cae la noche y ya no se ve la pelota, y en sus años mozos vuela y hace volar en los estadios. Sus artes malabares convocan multitudes, domingo tras domingo, de victoria en victoria, de ovación en ovación.

La pelota lo busca, lo reconoce, lo necesita. En el pecho de su pie, ella descansa y se hamaca. Él le saca lustre y la hace hablar, y en esa charla de dos conversan millones de mudos. Los nadies, los condenados a ser por siempre nadies, pueden sentirse álguienes por un rato, por obra y gracia de esos pases devueltos al toque, esas gambetas que dibujan zetas en el césped, esos golazos de taquito o de chilena: cuando juega él, el cuadro tiene doce jugadores.

-¿Doce? ¡Quince tiene! ¡Veinte!

La pelota ríe, radiante, en el aire. Él la baja, la duerme, la piropea, la baila, y viendo esas cosas jamás vistas sus adoradores sienten piedad por sus nietos aún no nacidos, que no las verán. Pero el ídolo es ídolo por un rato nomás, humana eternidad, cosa de nada; y cuando al pie de oro le llega la hora de la mala pata, la estrella ha concluido su viaje desde el fulgor hasta el apagón. Está ese cuerpo con más remiendos que traje de payaso, y ya el acróbata es un paralítico, el artista una bestia:

-¡Con la herradura no!

La fuente de la felicidad pública se convierte en el pararrayos del público rencor:

-¡Momia!

A veces el ídolo no cae entero. Y a veces, cuando se rompe, la gente le devora los pedazos.

Nuestro profesor, un experimentado corrector y licenciado en filosofía y letras además de amante del fútbol apuntó un aparente error en el texto. ‘‘El autentico ídolo se convierte en leyenda y nunca será cuestionado por su público y sus seguidores’’, agregó convencido. Es una lastima que –en este caso- el escritor haya estado en lo correcto. Los aficionados franceses, cansados de los inentendibles planteos de Raymond Domenech y de observar a su selección anémica de ideas, se desquitaron con el extremo del Barcelona, el mejor jugador de la historia de la Premier League, referente del Arsenal y líder de ‘Los invencibles’, el mismo que fue campeón del mundo y de Europa en el transcurso de tres años y que le otorgó a su país –de manera ilegal, pero le otorgó al fin- la clasificación a Sudáfrica 2010.

La focalización en lo actual y la inmediatez son dos de los tantos factores que han perjudicado claramente a nuestro querido fútbol. Quiero creer que el bueno de Titi sólo fue el chivo expiatorio de toda una selección que cuenta con demasiados futbolistas de calidad pero no puede afianzarse a una idea de juego determinada. Para la satisfacción francesa y la de Domenech, no son los únicos, pero es inaceptable que aquellos futbolistas que han marcado una época sean masacrados y despreciados por los que alguna vez sintieron admiración y devoción hacia su persona y su juego.

Y el problema no es culpa de Domenech ni de los futbolistas, sino de la frágil memoria de algunos que en tiempos mejores supieron disfrutar de la magia de un genio llamado Thierry Henry.


lunes, 1 de marzo de 2010

Löw, los jóvenes y la selección alemana

Los acérrimos seguidores del fútbol internacional seguramente estén al tanto de la evolución que ha sufrido el fútbol alemán en los últimos años. La Bundesliga es a día de hoy uno de los torneos más atractivos para seguir, donde abundan la igualdad en la zona de vanguardia, la pelea de por puestos europeos, prometedores futbolistas y campos donde no cabe ni un alfiler, plagados de fieles aficionados que acompañan constantemente a sus equipos. El prolífico momento que atraviesa el fútbol germano se ve reflejado en las categorías inferiores de la Mannschaft, donde los teutones reinan Europa a nivel sub-17, sub-19 y sub-21. Un record absolutamente impresionante y envidiable.

Es por eso que el entrenador de la selección mayor Joachim Löw no ha dejado pasar este fundamental detalle, y ha llenado su última convocatoria de sangre joven y talentosa. He de reconocer que nunca consideré a Löw un entrenador con condiciones extremadamente destacables, pero al observar la nómina de jugadores que ha llamado debo admitir que mi opinión ha cambiado. De a poco la tendencia y el biotipo de la selección alemana comienza a modificarse de manera abrupta. Podemos llegar una conclusión: la era de los gigantes germanos se está acabando para darle paso a una nueva camada de jugadores muchísimo más técnicos y con mejor trato de balón. René Adler y Manuel Neuer son los mejores porteros del país. Tal vez el del Leverkusen parta con algo de ventaja para ser el titular, con más experiencia y seguridad que su compañero del Schalke 04, muy prometedor pero a la vez algo inestable bajo los tres palos.

A los habilítales Friedrich y Mertersacker se le suman dos centrales que están haciendo mucho ruido últimamente. Jerome Boateng es uno de los pilares defensivos del Hamburgo, un central firme en la marca, poderoso físicamente y con gran presencia. El otro es Serdar Tasci, uno de esos futbolistas que recomiendo al 100% que sigan con detenimiento. Valuarte defensivo del Stuttgart, jugador con unas cualidades defensivas impresionantes que mantiene una progresión estable y muy prometedora. Claramente tiene destino de equipo grande en un futuro muy cercano. Philipp Lahm y Marcel Schäfer completan una defensa bien repartida en todos sus puestos.

En el centro del campo aparecen muchísimas variables interesantes a la hora de elaborar juego. Sami Khedira y Christan Träsch, del Stuttgart, son jóvenes y también prometedores. El segundo ha demostrado un gran nivel en Champions ante el Barça. Aaron Hunt, Marco Marin y Mesut Özil son el trío soporte del Bremen de Schaaf. El primero, interesantísimo volante izquierdo con desborde y llegada al gol. Los otros dos, socios en el campo, complementarios y poseedores de una técnica endiablada. La gran temporada de Toni Kroos, el eje de la ofensiva del Leverkusen, tampoco pasó desapercibida para el entrenador. A base de potentes remantes de fuera del área y mucha visión de juego, el enganche cedido del Bayern Munich se hizo un hueco entre los convocados.

En ofensiva aparece otro de esos futbolistas que desde su debut no ha hecho más que progresar. Thomas Muller fue la apuesta de Van Gaal para el ataque del Bayern y el ¿delantero? le respondió con creces. Ya sea como volante derecho, mediopunta o ariete, Muller saca a relucir todo su fútbol. Toques rápidos, excelente ubicación y perfecta capacidad de remate son sólo algunas de sus características. Completan la nómina el encendido Cacau, Mario Gómez, Miroslav Klose, el killer de la Bundesliga Stefan Kiessling y el infaltable Lukas Podolski, que siempre rinde de forma superlativa con la camiseta alemana.

Los chicos han crecido y Löw no ha dejado pasar la oportunidad de rejuvenecer la plantilla de su selección pensando en el presente y también en el futuro. Una mentalidad que sólo puede seguir alimentando el éxito de una autentica potencia mundial.

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